La planificación de una herencia es un tema delicado y a menudo complicado, que puede generar conflictos familiares si no se maneja adecuadamente. La figura de la indivisión forzosa, donde el testador impone restricciones sobre la división de bienes, es una herramienta que puede ser clave en este proceso. Entender cómo funciona esta cláusula es fundamental para cualquier persona que esté considerando cómo distribuir su patrimonio tras su fallecimiento.
En este artículo, exploraremos en profundidad la indivisión forzosa en el contexto del Código Civil y Comercial, sus implicaciones, ejemplos prácticos, y las diferencias con otro tipo de acuerdos entre herederos. Así, podrás tener una visión clara de cómo actuar ante estas situaciones.
Indivisión hereditaria según el Código Civil y Comercial
El Código Civil español establece que un testador puede prohibir la división de la herencia por un tiempo determinado, aunque con ciertas restricciones. En términos generales, se admite que la indivisión forzosa impuesta por el testador puede tener un plazo máximo de 10 años.
Esta interpretación se basa en el artículo 1056 del Código Civil, que permite gravar con prohibición de disponer en situaciones específicas. En el derecho comparado, como el Código Civil argentino, se especifica claramente que el testador puede imponer dicha indivisión por un tiempo no mayor a diez años.
En España, aunque no se expresa de manera tan explícita, la mayoría de los juristas coinciden en que 10 años es un plazo prudente y razonable para la validez de la indivisión forzosa. Existen normativas en algunos códigos forales, como en Cataluña, que también permiten esta duración.
Ejemplos de cláusulas de indivisión en testamentos
Imaginemos que un testador deja en su testamento la siguiente cláusula: “Prohíbo a mis herederos vender o dividir la empresa familiar durante los 10 años siguientes a mi fallecimiento; hasta entonces, permanecerá indivisa y administrada unitariamente”. Este tipo de cláusula es válida y obligaría a los herederos a mantener la empresa en conjunto durante ese tiempo.
Además, el testador puede optar por limitar la indivisión a un solo bien específico, como una finca o una colección de arte. Por ejemplo, podría establecer que “la colección de arte permanezca unida hasta que el menor de mis hijos cumpla 18 años”, lo que podría extenderse más allá de los 10 años si el menor es muy joven al momento del fallecimiento.
Razones para establecer una indivisión forzosa
La decisión de un testador de establecer la indivisión forzosa suele responder a varias motivaciones, entre las cuales se incluyen:
- Preservación de empresas familiares: Para evitar que la herencia disuelva una unidad productiva y asegurar su estabilidad durante un tiempo.
- Bienes indivisibles de gran valor: Por ejemplo, propiedades con un alto valor sentimental que el testador desea mantener intactas durante un período determinado.
- Herederos jóvenes o conflictivos: Para evitar disputas entre herederos inmaduros o en conflicto, facilitando la convivencia y administración conjunta de los bienes.
¿Cuándo puede romperse la indivisión forzosa?
A pesar de la voluntad del testador, la ley contempla ciertas excepciones que permiten a los herederos solicitar la división anticipada de los bienes. Esto es posible si existen circunstancias graves que justifiquen esta acción, como pérdidas económicas significativas o el riesgo de deterioro del patrimonio.
Por ejemplo, si un testador impone la indivisión de una empresa familiar durante 10 años, pero a los 5 años la empresa entra en crisis, los herederos podrían recurrir a un juez para solicitar la venta anticipada con el argumento de que es necesario para evitar mayores pérdidas.
Diferencias entre indivisión forzosa y pacto de indivisión entre herederos
Es importante no confundir la indivisión forzosa impuesta por el testador con el pacto de indivisión que los herederos pueden acordar entre sí. Este último es un acuerdo voluntario que permite a los herederos mantener la herencia indivisa por un tiempo determinado, normalmente también un máximo de 10 años.
La clave aquí es que el pacto de indivisión entre herederos se basa en la voluntad común de los miembros de la familia, mientras que la indivisión forzosa es una obligación impuesta por el testador. Este pacto puede ser renovado si todos los herederos están de acuerdo.
Consecuencias de la indivisión forzosa
La indivisión forzosa no impide la aceptación de la herencia. Los herederos aceptan los bienes, pero permanecen en una situación de comunidad hereditaria. Durante este período, la administración de la herencia debe llevarse a cabo de manera conjunta, ya sea por unanimidad o mediante mayorías, y puede ser necesario designar un administrador si no se llega a un acuerdo.
¿Qué sucede al finalizar el plazo de indivisión?
Una vez concluido el plazo establecido para la indivisión, los herederos recuperarían la plena facultad de dividir y repartir los bienes. Si las circunstancias han cambiado y no se desea esperar el plazo estipulado, los herederos pueden acudir a un juez para solicitar la disolución anticipada de la indivisión.
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Recuerda que estas indicaciones son de carácter general y no sustituyen el consejo legal personalizado. La validez de una cláusula de indivisión puede variar según la jurisdicción, por lo que es recomendable consultar con un abogado especializado en derecho sucesorio antes de implementar o actuar respecto a una cláusula de este tipo.
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